A partir del mes de abril del año 2008 en la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” de la BUAP fue tomada la decisión de continuar la catalogación de su fondo antiguo obedeciendo esta vez a criterios temporales. Si bien la catalogación comenzó a partir del año 2002, ésta fue iniciada con aquellos libros que se encuentran en idioma español —lo cual ha facilitado su descripción puntual y el entrenamiento del personal— y posteriormente, con aquellos que destacaban por su importancia ya fuese histórica, cultural o estética que se encuentran en el fondo reservado (de acceso restringido) de la biblioteca. Sin embargo, existían problemáticas en la identificación que sólo podían subsanarse mediante criterios temporales.
Así, se continuó con la catalogación de los incunables identificados en la biblioteca y posteriormente se extendió a los libros del siglo XVI. Ello ha permitido uniformar los nombres de los autores, impresores y realizar los encabezamientos de materia apropiados. Además, aquellos libros mutilados y carentes de portada han sido identificados mediante un análisis comparativo con ediciones contemporáneas a ellos.
A punto de finalizar la catalogación del siglo XVI aún existían libros que, bien por encontrarse mutilados o bien por no tener una referencia evidente que permitiese su identificación, se habían dejado al final para concentrar todos los esfuerzos en su descripción.
Gracias a este proceso sistemático se descubrió el jueves 22 de octubre un nuevo incunable en la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” de la BUAP. Se trata del libro Epistolae Sancti Hieronymi impreso en Venecia por Johannes Rubeus Vercellensis el año de 1496. Un libro en tamaño folio, encuadernado en piel grabada, con ligeros daños ocasionados por roedor. Su estado de conservación es excelente. Su marca de fuego, al igual que una anotación manuscrita en portada nos indica que su procedencia es del convento de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Puebla.
San Jerónimo (ca. 340-420) es uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia occidental, es decir, aquellos escritores latinos de los primeros siglos del cristianismo que han tenido una influencia decisiva en la configuración de la doctrina, la moral y la vida eclesiásticas. Los testimonios ofrecidos en sus epístolas (150 cartas escritas entre los años 374-419, muchas de ellas verdaderos tratados teológicos), fueron muy difundidos en la Edad Media y en el Mundo Moderno. En ellas se trasluce su formación retórica y las estrechas relaciones entre las formas de la literatura cristiana y el mundo clásico, razón por la cual se le ha atribuido el título de "Cicerón Cristiano".
El impresor de esta importante obra es Giovanni Rosso (Johannes Rubeus Vercellensis, su nombre en latín), quien se inició como aprendiz de imprenta alrededor del año 1477. Comenzó su carrera como impresor en 1480 en la ciudad de Treviso (Italia) con la obra Geographia, del geógrafo e historiador griego Estrabón (63 a.C-19 d.C.), ciudad donde desempeñó su oficio hasta el año de 1485, con una corta estancia en Venecia en 1482. En poco tiempo se especializó en obras humanistas. Para 1486 se estableció definitivamente en Venecia, donde continuó imprimiendo en solitario hasta 1499, fecha en que se asoció con sus hermanos Albertino y Bernardino.
Giovanni Rosso, en esta edición incunable, imprimió las epístolas de San Jerónimo en dos partes, la primera de ellas concluida, como puede apreciarse en los colofones interiores (en el reverso del folio 164 y en el reverso del folio 376) el 6 de enero y la segunda parte corresponde al 12 de julio de 1496. Además, en el mismo libro incluyó la obra de Lope de Olmeto Regula monachorum ex scriptis Hieronymi collecta, una regla de monjas atribuida falsamente a San Jerónimo. Lope de Olmeto (1370-1433) fue un religioso jerónimo quien intentó reformar la orden aprovechando su generalato, creando una Congregación de la observancia de San Jerónimo, similar a otras congregaciones de observancia de aquella época.
Aparte de su antigüedad este libro incunable que ha conocido un sinnúmero de ediciones posteriores, incluso contemporáneas, fue una fuente importante de inspiración para la iconografía católica que pintores y grabadores utilizaron para desarrollar sus temas y composiciones.
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Biblioteca "José Mariá Lafragua"
Resolución
1024 X 768
Ultima modificación: 25/11/2009